Un terremoto de magnitud 7,3 se registró frente a las costas de Chiapas, México, activando protocolos de emergencia en la región centroamericana. No se reportaron fallecidos ni daños estructurales de gran magnitud.
Un terremoto de magnitud 7,3 sacudió este viernes el sur de México y parte de Centroamérica. El epicentro se ubicó frente a las costas del estado mexicano de Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala, a una profundidad aproximada de 15 kilómetros.
El sismo fue percibido en Chiapas, Oaxaca, Tabasco, Guatemala, El Salvador y en sectores de Ciudad de México, donde numerosos edificios fueron evacuados por precaución. En Guatemala también se desalojaron oficinas públicas y escuelas, mientras los organismos de emergencia iniciaron inspecciones para detectar posibles daños.
Tras el terremoto, los sistemas internacionales emitieron una alerta preventiva de tsunami para sectores de la costa del Pacífico mexicano y guatemalteco debido a la posibilidad de olas de hasta un metro de altura. Luego de nuevas evaluaciones, la advertencia fue levantada al comprobar que no existía riesgo significativo para la población.
Las autoridades confirmaron que el movimiento principal fue seguido por más de una decena de réplicas, algunas de magnitud superior a 5, lo que mantuvo la tensión durante varias horas.
Hasta el momento, no se reportaron fallecidos ni daños estructurales de gran magnitud. Los primeros informes oficiales indican que dos personas resultaron heridas en el sur de México, entre ellas una mujer que sufrió fracturas tras arrojarse desde un edificio en medio del pánico. En Guatemala se registraron algunos deslizamientos menores y evacuaciones preventivas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que mantuvo contacto con los gobernadores de los estados afectados y señaló que, según los primeros relevamientos, no existen reportes de daños generalizados, aunque continúan las inspecciones en infraestructura pública y privada.
Los organismos de protección civil de México, Guatemala y El Salvador permanecen en estado de alerta ante la posibilidad de nuevas réplicas, mientras equipos técnicos continúan evaluando viviendas, edificios públicos y carreteras para descartar riesgos adicionales.
