La Justicia de Córdoba imputó a Jan Lu Korzeniecki, de 45 años, por homicidio agravado por el vínculo y violencia de género. El sospechoso está prófugo y pesa sobre él un pedido de captura internacional.
La investigación por la muerte de Luciana Ojeda, de 36 años, ocurrida el 15 de julio en un departamento de barrio Nueva Córdoba, fue recalificada como femicidio. La causa está a cargo del fiscal Gonzalo Berrotarán Romano, titular de la Fiscalía de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de 5° Turno, quien ordenó la imputación de Jan Lu Korzeniecki, un ciudadano polaco de 45 años, por homicidio agravado por el vínculo mediando violencia de género.
Según la reconstrucción de los hechos, Korzeniecki y Luciana se conocieron por internet meses atrás, aunque no se precisó si fue a través de redes sociales o una plataforma de enseñanza de idiomas. La relación avanzó hasta concretar varios encuentros en Córdoba. El ciudadano polaco había llegado al país el 6 de julio, nueve días antes de la muerte de la mujer, y era la tercera vez que viajaba para verla. Ambos se alojaban en un departamento de barrio Nueva Córdoba y tenían previsto mudarse a otra vivienda semanas después.
Cuando Luciana fue hallada sin vida, el caso se manejó inicialmente como muerte de etiología dudosa. Sin embargo, las pericias, el análisis de elementos de prueba y las medidas dispuestas por la fiscalía llevaron a modificar la hipótesis. Los investigadores sostienen que Korzeniecki fue la última persona que estuvo con Luciana antes de su muerte. Tras el hecho, según la hipótesis judicial, abandonó el departamento y desde entonces se desconoce su paradero.
Ante la posibilidad de que haya salido del país o intente hacerlo, la Justicia solicitó su captura internacional para coordinar la búsqueda con fuerzas de seguridad y organismos de otros países. Mientras continúa el operativo para localizarlo, la fiscalía sigue reuniendo pruebas para esclarecer las circunstancias de la muerte de la mujer.
