Un proyecto de Alta Gracia lleva bibliotecas a lugares inesperados, con una librería de segunda mano y eventos culturales para acercar los libros a todos.
Un proyecto de Alta Gracia lleva bibliotecas a lugares donde no se las espera. Consiste en una librería de segunda mano y la organización de eventos culturales y literarios para acercar los libros a diferentes ámbitos.
La iniciativa fue creada por Consuelo Rodríguez y Gabriela Persichelli, dos amigas que leyeron desde pequeñas y buscaron una forma de que las personas tengan acceso a los libros en cualquier lugar.
Hace un año comenzaron con una librería circular en Alta Gracia, donde venden libros usados a precios accesibles. Según Consuelo, los libros, seleccionados con una curaduría propia, son contemporáneos y de diversos géneros. “Son libros que capaz conseguís en la librería a $35.000 o $40.000 y acá están a $10.000, $15.000 o $20.000”, explicó en diálogo con los SRT.
Luego incorporaron las bibliotecas desubicadas. “Es una movida cultural cuyo principal objetivo es montar bibliotecas en lugares donde la gente no se las espera”, describió Gabriela. “Las sacamos del lugar donde la gente las tiene inconscientemente ubicadas y las ponemos en diferentes eventos, en museos, plazas”, agregó.
La iniciativa incluye la organización de eventos literarios, culturales y creativos para fomentar la creatividad, la lectura y la escritura en personas de todas las edades. Han montado bibliotecas itinerantes en la calle, en museos y participaron en la Noche de las Lecturas en Alta Gracia. “Fueron más de 500 personas, tuvimos juegos para niños, escritores que fueron a leer cuentos”, informó Gabriela.
El proyecto acerca los libros a lugares inesperados. Las personas pueden acercarse y leer cualquier libro sin compromiso de compra, sentarse a disfrutarlos y, si les interesa algún ejemplar, pueden comprarlos a precios de segunda mano.
También buscan acercar la lectura a las infancias mediante la revista “Mini Biblios”, una publicación para niños tematizada en un escritor o artista del mundo, con fragmentos de cuentos, disparadores de lectura, escritura y otras actividades interactivas. Consuelo relató que el proyecto nació cuando su hijo empezó a leer a los 4 años. “Mi idea fue leerle cuentos de Cortázar adaptados a él, como hacía mi mamá cuando yo era chica, y me pareció muy loco que hay gente adulta que no se anima a leerlo o que hay niños que no tienen esa llegada”, expresó. La primera edición de la revista, sobre Cortázar, salió en julio de este año.
Este fin de semana, las creadoras visitaron por primera vez Córdoba Capital y fueron recibidas por el público. Manifestaron su intención de volver a la ciudad y sumarse a nuevos espacios para continuar con la experiencia de las bibliotecas desubicadas.
