La Unión Europea estableció su primer marco legal para inteligencia artificial, con obligaciones de transparencia y sanciones económicas para quienes no identifiquen contenido generado o modificado con IA.
Desde el 2 de agosto, en Europa regirán obligaciones de transparencia para producciones realizadas con Inteligencia Artificial. La Unión Europea (UE) avanzó hacia su primer marco legal para Inteligencias Artificiales en su “Artificial Intelligence Act”, la primera ley comprensiva de este tipo, que incluye limitaciones, permisiones y multas en relación al uso de la IA.
La ley cataloga el uso de IA en cuatro niveles: inaceptable, alto, limitado y mínimo. Las normas comprenden estos planteos y actúan en consecuencia, buscando transparencia para evitar errores por parte del observador al discernir contenido real y artificial. El objetivo final del acta es prevenir y reducir la desinformación y el fraude facilitado por el uso de herramientas generativas de texto, video o imágenes. No solo apunta a que el contenido producido por estos mecanismos sea catalogado como tal, sino que también lo esté el total o parcialmente modificado con ellas.
Identificación y categorización
Esencialmente, la ley obliga a aclarar si el contenido fue producido con Inteligencias Artificiales. También fuerza a las compañías a incorporar mecanismos que permitan identificar contenidos generados artificialmente, como marcas de agua o sistemas de identificación en los archivos. Si bien algunas aplicaciones ya trabajaban estas especificaciones, la ley coacciona a las demás a cumplirlas.
La Comisión Europea también explicó que los usuarios deberán recibir información cuando estén expuestos a tecnologías capaces de reconocer emociones o realizar categorización biométrica.
Multas por incumplimiento a las leyes de transparencia
Las compañías que incumplan las leyes enfrentarán sanciones. La Comisión apunta a multas de hasta 15 millones de euros, o el 3% de la facturación global anual de la compañía, aplicándose la cifra que resulte más elevada.
Niveles de riesgo
El uso incorrecto de Inteligencia Artificial está comprendido dentro de la ley en relación a cuatro niveles de peligro. El menos leve es el mínimo, que aplica al uso desregulado de aplicaciones de IA en videojuegos o filtros de spam, sin especificar ningún peso legal.
El riesgo limitado aplica a las normas de transparencia. Está destinado a quienes no identifiquen producciones de imágenes, audio y video generado por IA que simule ser auténtico sin un distintivo que admita su falsedad. La penalización empeora si el contenido incluye marcas de agua o íconos oficiales de entidades gubernamentales.
El riesgo alto implica un terreno altamente regulado. Refiere al uso de IA en infraestructura crítica empresarial, evaluaciones institucionales y educativas o análisis de currículums. Para emplear IA en estos espacios, la ley exige un estricto escrutinio humano, respaldado por documentación técnica y constante análisis de riesgo.
El riesgo inaceptable está completamente prohibido. Aplica a mecanismos de vigilancia y punteo social por gobiernos (similar al sistema de crédito social chino) o identificación biométrica en tiempo real en espacios públicos. La ley apunta a incluir dentro de esta categoría el uso de procesos de “desnudamiento” artificiales sin consentimiento explícito del modelo, a partir del 2 de diciembre de 2026.
