La familia de Nazareno Pérez (31), hijo del presidente del club Racing de Nueva Italia, presentó su versión sobre la detención ocurrida en Villa Carlos Paz y solicitó a la justicia que se aplique el protocolo de salud mental.
Tras la repercusión que tuvo la detención de Nazareno Pérez (31), hijo del presidente del club Racing de Nueva Italia, su familia rompió el silencio para dar su versión de los hechos, salió al cruce de la investigación por un presunto caso de abuso sexual y pidió a la justicia que se aplique el protocolo de salud mental.
El joven dirigente fue aprehendido el lunes pasado tras una persecución policial por las calles de Villa Carlos Paz, a partir de una presentación que hizo su esposa y que derivó en una orden de captura librada por la Fiscalía del Primer Turno.
Nazareno se encuentra actualmente alojado en la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA) y sus familiares (incluyendo a su pareja) solicitan que sea trasladado a una clínica privada para someterse a un tratamiento contra las adicciones.
Su abogado defensor, Pablo Pigini, dialogó con EL DIARIO y puso el foco en los antecedentes de salud mental de su defendido. De acuerdo con lo señalado por el letrado, Pérez se encuentra desde hace varios años «bajo tratamiento psiquiátrico» y habría sufrido un «brote psicótico» hace un mes que derivó en una intervención policial. En aquel momento, una profesional de la salud le habría indicado a la pareja de Pérez que realizara una denuncia para que pudiera intervenir la justicia y garantizar que el joven recibiera un tratamiento.
«Le dicen que haga una denuncia porque, si no, ellos no pueden retenerlo durante más de dos días y él necesita un tratamiento efectivo y que alguien se lo exija», relató el abogado.
Sin embargo, al formalizar la presentación, la causa tomó una dirección inesperada y se comenzó a tratar como un episodio de violencia familiar y abuso sexual.
Al respecto, el letrado que representa a Nazareno Pérez se mostró crítico por la evolución del expediente y se mostró cuidadoso sobre las acusaciones contra su defendido. «Yo eso lo discutiré después. Discutiremos si realmente existió violencia, si existió el intento de abuso o no existió. En esta primera instancia, la principal preocupación es su salud mental y determinar si está en condiciones de permanecer detenido. Se presentaron ante la justicia certificados médicos y documentación vinculada al tratamiento psiquiátrico que recibió y se solicitó una pericia interdisciplinaria. A mí me interesa que se determine si esta persona realmente está apta para estar encerrada sin medicación, en un lugar que sabemos que está sobrepoblado. Veamos si realmente el estado de salud mental de él le permite estar encerrado o no le permite estar encerrado», argumentó.
En el mismo sentido, se pronunció el abogado Carlos María Cardeilhac, quien representa a la denunciante, Yamila Romero, quien es esposa de Nazareno: «Él tiene un problema de consumo problemático de sustancias desde un largo tiempo y su esposa lo único que hizo fue tratar de conseguir ayuda para él. En ningún momento lo acusó de abuso sexual o violencia de género, simplemente pedía que fuera tratado por profesionales de la salud porque había tenido un brote psicótico producto del consumo de drogas y podía hacerse daño».
«Ella llegó a un límite y no encontraba la forma de ayudarlo. Por eso recurrió a la justicia. Nosotros vamos a tratar de exponer el cuadro de situación, los problemas de adicción que él tiene y que lo llevaron a estar internado en varias oportunidades. Mi clienta me manifestó, como también lo hizo su familia, que él nunca ejerció violencia contra ella y que su intención fue simplemente que se aplicara el protocolo de salud mental y recibiera la ayuda que necesita», completó.
