Un adolescente fue identificado tras una alerta del FBI por un presunto plan de ataque armado contra compañeros de su escuela, que habría preparado mediante inteligencia artificial. La causa fue caratulada como intimidación pública.
Un adolescente de Quilmes fue identificado en el marco de una investigación por un presunto plan para realizar un ataque armado contra compañeros de su escuela, que habría estado preparando mediante el uso de inteligencia artificial.
El caso derivó en un allanamiento en la vivienda familiar del menor, donde efectivos de la Policía Federal secuestraron dos teléfonos celulares, dos pares de guantes tácticos, un pasamontañas camuflado y gafas de protección táctica negras.
Además, los padres y el adolescente fueron citados para presentarse ante la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil. La causa fue caratulada como “intimidación pública” y, por tratarse de un menor de edad, su identidad y la de su familia permanecen reservadas.
La investigación comenzó el 19 de agosto, luego de que una alerta fuera remitida por el agregado jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. A partir de esa información se puso en marcha una pesquisa que finalmente permitió establecer quién era el adolescente y dónde vivía.
Cómo lograron identificar al adolescente
Alejandro de Mena, auxiliar letrado de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de Quilmes, explicó cómo se produjo la intervención de las autoridades estadounidenses y argentinas.
Según indicó en declaraciones radiales, la alerta se habría generado a partir de palabras clave utilizadas por el adolescente en sus interacciones con ChatGPT.
De Mena explicó que, a partir de los datos asociados a la conexión utilizada, fue posible determinar que la actividad provenía de Argentina y avanzar posteriormente sobre una zona determinada.
“A raíz de eso se puede establecer de dónde vino y se llegó hasta la zona de Quilmes”, señaló el funcionario judicial.
De acuerdo con su explicación, el mecanismo sería similar al utilizado frente a otros contenidos que pueden generar alertas y dar lugar a la intervención de las autoridades correspondientes.
Del alerta del FBI al domicilio en Quilmes
Una vez recibida la información, el FBI se comunicó con el área antiterrorismo de la Policía Federal Argentina, que comenzó a trabajar sobre el caso.
Posteriormente, los investigadores se pusieron en contacto con la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil de Quilmes, desde donde se impartieron las primeras medidas para profundizar la pesquisa.
“Nos llaman por teléfono, nos cuentan el caso, se imparten las primeras directivas como para seguir adelante la investigación”, explicó De Mena.
Esas tareas permitieron finalmente identificar al menor y establecer dónde vivía, lo que posibilitó solicitar y concretar el allanamiento de la vivienda.
El procedimiento terminó con el secuestro de los celulares y los elementos tácticos encontrados en el domicilio. Ahora la investigación deberá determinar el alcance concreto del supuesto plan y analizar el material incorporado a la causa.
