Familias de Villa El Libertador y barrio Comercial comenzaron a recibir las escrituras de sus viviendas luego de un proceso judicial que incluyó unos 4.000 expedientes civiles.
Familias de Villa El Libertador y barrio Comercial, en la ciudad de Córdoba, comenzaron a recibir las escrituras de las viviendas que habitan desde hace décadas, luego de un proceso judicial que involucró miles de expedientes civiles y derivó en una investigación penal.
El problema se remonta a la década de 1980, cuando numerosas familias compraron lotes y construyeron allí sus viviendas. Pese a haber pagado los terrenos, no lograron obtener las escrituras definitivas y quedaron involucradas durante años en diferentes procesos judiciales.
Entre 2013 y 2014, la Oficina de Derechos Humanos y Justicia presentó un informe ante el Tribunal Superior de Justicia y la Fiscalía General en el que planteó que no se trataba de incumplimientos contractuales aislados, sino de una problemática colectiva que afectaba el derecho a la vivienda.
A partir de esa presentación se impulsó una investigación en la Fiscalía de Instrucción de 27.ª Nominación, perteneciente a la Unidad de Investigación de Delitos Complejos. Durante el proceso se relevaron y estudiaron alrededor de 4.000 expedientes civiles y se ordenó la imputación del responsable de la firma comercial involucrada por diversos hechos de estafa.
En el marco de la causa, el imputado y su defensa propusieron una salida alternativa que contemplaba escriturar los inmuebles vendidos o, cuando esto no fuera posible, entregar una suma de dinero, además de desistir de los procesos civiles vinculados con la operatoria.
Las primeras escrituras
En esta primera etapa, el proceso se instrumentó mediante el programa municipal “Tu casa, tu escritura” y permitió concretar las primeras 17 escrituras.
También se alcanzaron 12 acuerdos de conciliación y reparación, mediante los cuales se desistió de acciones y reclamos civiles contra las familias. En un caso se concretó una reparación económica y también se avanzó en el levantamiento parcial de inhibiciones que impedían escriturar.
El proceso incluyó trabajo directo en los barrios y convocatorias individuales para acompañar a las familias. También intervinieron diferentes dependencias provinciales y municipales para recuperar documentación y completar los trámites necesarios.
En los casos donde los compradores originales fallecieron, se articuló con las Defensorías Civiles de Córdoba para facilitar gratuitamente las declaratorias de herederos, con el objetivo de incorporar a esas familias a una segunda etapa de escrituración.
