El exdirector de compliance del casino Resorts World Las Vegas presentó una demandada en la que afirma que fue despedido tras reportar operaciones sospechosas de un grupo de apostadores argentinos; en la causa se menciona a Maximiliano Palermo y a exfutbolistas, y hay una investigación judicial en Buenos Aires.
Una demanda presentada el 14 de septiembre pasado ante la Justicia federal de Nevada por Preston Banks, exdirector de compliance del casino Resorts World Las Vegas, describe la existencia de un grupo de apostadores identificado internamente como “Argentina Scheme”. La presentación fue realizada contra Resorts World y solicita su reincorporación o compensación equivalente, el doble de los salarios caídos con intereses y daños compensatorios, entre otros puntos.
En su denuncia, Banks afirma que el establecimiento lo despidió 27 días después de haber reportado operaciones presuntamente ilícitas lideradas por un grupo de argentinos en el que se menciona a Maximiliano Palermo. El casino, a su vez, había demandado a distintos jugadores por deudas millonarias impagas, entre ellos los exfutbolistas Norberto Ortega Sánchez, Sergio “La Bruja” Berti, Sergio “Ratón” Zárate y José “Turu” Flores.
Según el documento, las alertas comenzaron a fines de 2022 y derivaron en decenas de reportes de operaciones sospechosas, restricciones para algunos clientes y la expulsión de 28 jugadores cuyas cuentas acumulaban entre US$12 y US$13 millones en créditos impagos.
La demanda de Banks ubica a Maximiliano Palermo entre los integrantes centrales del denominado “Argentina Scheme”. Señala que en 2023 recomendó impedir que terceros cancelaran sus deudas de juego y registró ocho pagos de ese tipo vinculados con Palermo por unos US$668.250. Más adelante pidió que fuera incorporado a la nómina de clientes de alto riesgo.
Según testimonios de exfutbolistas vinculados al caso, Palermo los invitaba a Las Vegas con casi todos los gastos pagos y sumas cuantiosas para jugar en el casino sin importar el resultado. Luego, la entidad los llevó a la Justicia para intentar cobrarles.
La denuncia sostiene que en 2025 Banks logró vincular a Palermo con Jesús Blanco, Octavio Montanari y Juan Guevara, quienes cumplirían funciones relacionadas con la logística hotelera, la administración y el reclutamiento de clientes. Es decir, según la demanda, Palermo no aparece solo como jugador, sino también como una pieza operativa dentro del grupo investigado por el área de Compliance del casino.
Banks había trabajado aproximadamente 16 años en la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN), la agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos especializada en la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. En septiembre de 2022 ingresó a Resorts World como director de Compliance y luego sumó responsabilidades como director internacional en el mismo rubro.
En esa posición, Banks asegura haber descubierto “el caso argentino”. A fines de 2022 detectó un patrón entre un grupo de clientes, en su mayoría argentinos, que apostaban durante los fines de semana. Afirma que la organización no conseguía verificar el origen de sus fondos y que algunas de las empresas declaradas por los jugadores para obtener crédito no existían o no podían ser localizadas.
La investigación interna fue creciendo. En 2023, Banks recomendó prohibir los pagos de deuda de casino realizados por terceros para tres clientes: Juan Guevara, Maximiliano Palermo y Juan Manuel Iriarte. El comité antilavado aceptó la propuesta. Para 2024, según la demanda, el universo investigado ya tenía entre 60 y 150 personas e incluía jugadores de México, Paraguay, Uruguay, Italia y España.
Los registros del casino describían conductas que generaron alertas: origen de fondos sin verificar, presunto fraude con créditos, pagos reiterados de deudas por parte de terceros, apuestas coordinadas, traspaso de fichas, salida del lugar con fichas, financiamiento de apuestas de otros clientes, juego mínimo, apuestas compensadas y utilización de grandes cantidades de billetes.
Banks afirma que identificó ocho pagos realizados por terceros vinculados con Maximiliano Palermo entre enero y agosto de 2023 por aproximadamente US$668.250. A Juan Iriarte le atribuyó operaciones entre julio y agosto de 2024 por una cifra cercana a los US$284.000. En el caso de Juan Guevara, contabilizó 14 pagos durante julio de 2024 por alrededor de US$1,1 millones. También aparece Octavio Montanari.
Michael Volkov, abogado de Banks, declaró que, según la demanda, a partir de finales de 2022 su representado “identificó un patrón de actividad sospechosa que involucraba a un grupo de clientes —predominantemente de Argentina, que posteriormente se amplió para incluir a personas de Uruguay, Italia y España, y que creció hasta alcanzar una cifra estimada de entre 60 y 150 personas— que apostaban en Resorts World Las Vegas los fines de semana”. Agregó que “no se podían verificar sus fuentes de fondos porque los negocios indicados en sus solicitudes de crédito del casino no existían o no podían ser localizados”.
Según el documento, en septiembre de 2024 Banks informó que Montanari había pagado alrededor de US$99.000 en efectivo para cubrir habitaciones y otros gastos de 11 acompañantes, lo que generó nuevas alertas.
El 11 de septiembre de 2024, Banks pidió que Palermo y otros dos clientes fueran incorporados a la nómina de jugadores de alto riesgo. Resorts World había presentado para entonces más de 50 reportes de operaciones sospechosas exigidos por la legislación federal sobre esos clientes.
El 17 de septiembre de 2024, durante un encuentro del comité antilavado, un ejecutivo de Resorts World recordó que Juan Carlos Palermo, padre de Maximiliano, había estado involucrado anteriormente en un caso de transferencias de dinero sin licencia relacionado con Wynn Las Vegas. La justicia federal norteamericana lo había investigado por una operatoria que funcionaba desde la Argentina y otros países para mover dinero hacia Estados Unidos. Palermo llegó a un acuerdo con los fiscales y colaboró con las autoridades federales. Las autoridades estadounidenses determinaron que controló empresas de transferencia de dinero sin licencia dentro y fuera de Estados Unidos, y realizó más de 200 transferencias, en nombre de más de 50 clientes extranjeros, por encima de US$17,7 millones.
Otro de los nombres que aparecen en el expediente es el de Jesús Blanco, identificado como agente independiente y representante del denominado “Argentina Scheme”. Banks dice haber encontrado participaciones de Blanco en numerosas compañías y conexiones con estructuras offshore incluidas en los Paradise Papers, y asegura haber confirmado relaciones entre Blanco, Montanari, Guevara y Maximiliano Palermo.
En junio de 2025, Palermo y otros miembros del grupo fueron prohibidos por realizar apuestas coordinadas entre dos o más personas, según el expediente. El 2 de septiembre de 2025, Banks envió a la máxima responsable de Compliance del casino, Jennifer Roberts, y a otros funcionarios un informe integral sobre el “Argentina Scheme”. Nueve días más tarde, Resorts World prohibió a 28 jugadores vinculados con lo que el documento denomina la pata de fraude crediticio del grupo y envió sus cuentas a la oficina del fiscal de distrito del condado de Clark. Dieciocho días después, Banks fue despedido. Banks sostiene que el 29 de septiembre de 2025 fue convocado a una reunión con Roberts y con el jefe de Recursos Humanos, Bob Napierala, donde le dijeron que quedaba despedido por el “Argentina Scheme”.
Banks inició después una serie de presentaciones ante organismos estadounidenses. En diciembre de 2025 denunció una represalia contra un whistleblower ante el Departamento de Trabajo. También presentó información ante la Oficina para Denunciantes de FinCEN y, en junio de este año, ante el programa de denunciantes corporativos del Departamento de Justicia.
En paralelo, la Justicia argentina investiga una trama más amplia. En mayo pasado se hicieron decenas de allanamientos a financieras, cuevas y domicilios en una causa que tramitan el juez en lo penal económico Pablo Yadarola y el fiscal Emilio Guerberoff. Una de las propiedades estaba vinculada con Maximiliano Palermo. La causa quedó delegada en el fiscal.
La hipótesis de los investigadores argentinos es que existió una organización transnacional que utilizaba viajes de apuestas a Las Vegas para desarrollar distintas maniobras financieras. Fuentes de la causa mencionaron contrabando de divisas, evasión, infracciones al régimen penal cambiario, asociación ilícita y lavado de activos. Las responsabilidades individuales todavía deben ser determinadas por la Justicia.
Durante los procedimientos se secuestraron más de US$500.000, unos $47 millones, teléfonos, vehículos y documentación. Entre los vehículos apareció una ambulancia que, según la investigación, se utilizaba para transportar dinero sin despertar sospechas.
Las estimaciones iniciales hablaban de unas 200 personas reclutadas para viajar a Las Vegas entre 2024 y 2025. Con el avance de la investigación, las fuentes judiciales elevaron esa cifra hasta cerca del doble. Aparecieron exfutbolistas y periodistas, pero también jubilados y personas sin experiencia previa que viajaban acompañadas por integrantes del grupo.
Fuentes judiciales informaron que Palermo fue detenido al momento del procedimiento y, después de declarar, se lo dejó libre mientras se sustancia la causa. La Justicia argentina avanza ahora en los pedidos de exhortos a sus pares norteamericanos para sumar información sobre cómo se movían los sospechosos. El desafío, según las fuentes, es intentar establecer el delito precedente, ya que lo que se investiga es una operación de lavado de activos.
Maximiliano Palermo rechazó desde el comienzo las acusaciones. Sostuvo que las versiones sobre lavado de dinero eran “absurdas”, aseguró que las personas que viajaban no llevaban dinero propio para apostar y afirmó que su actividad consistía simplemente en aceptar una propuesta comercial de un casino que quería atraer clientes.
Los futbolistas tampoco fueron acusados hasta ahora de integrar una organización de lavado. Sus nombres surgieron porque Resorts World los demandó individualmente por créditos de juego impagos y debido a que todos habían llegado al Resorts World a través de Palermo.
