Un informe presentado en Córdoba expone un panorama complejo sobre las adolescencias en la provincia, donde aparecen con fuerza la soledad, el miedo, la angustia y la falta de respuestas efectivas por parte de los adultos y las instituciones.
El estudio, elaborado por la Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes junto a la Universidad Pedagógica Nacional, pone el foco en el “bienestar adolescente” como eje central, desplazando la mirada tradicional que suele asociar a los jóvenes con el riesgo, el conflicto o el delito.
Entre los principales hallazgos, se destaca una brecha crítica entre el malestar que expresan los adolescentes y la capacidad del sistema para responder, especialmente en el área de salud mental. El informe advierte que muchas intervenciones llegan tarde y se concentran en la urgencia, con poca prevención.
En ese contexto, los jóvenes describen experiencias atravesadas por estrés, angustia, consumos problemáticos en su entorno y dificultades para proyectar un futuro, en un escenario marcado por condiciones materiales y sociales que limitan sus oportunidades.
Otro punto clave es el vínculo con el mundo adulto. Según el relevamiento, los adolescentes demandan principalmente escucha y acompañamiento, pero lo que encuentran con frecuencia es ausencia o descalificación. Esta distancia impacta directamente en su bienestar y en la posibilidad de pedir ayuda a tiempo.
El informe también señala que el entorno digital representa un desafío creciente: muchos jóvenes transitan esos espacios en soledad, sin herramientas ni acompañamiento adecuado, lo que influye en la construcción de su identidad y en su salud emocional.
En el plano educativo y social, se advierte que factores como la pobreza no solo afectan el presente, sino que recortan las expectativas de futuro, reducen las oportunidades de participación y debilitan los vínculos.
A pesar de este escenario, el estudio remarca que, cuando existen condiciones adecuadas, los adolescentes no solo participan, sino que proponen soluciones concretas, reclamando espacios reales de escucha, acceso a salud mental, educación sexual integral y políticas que aborden sus problemáticas de manera integral.
El documento concluye que el bienestar adolescente no depende únicamente de decisiones individuales, sino de una red de condiciones sociales, institucionales y territoriales que pueden habilitar o limitar el desarrollo de los jóvenes.
La presentación se realizó en el Centro Cultural Córdoba, con la participación de autoridades, especialistas y adolescentes, en el marco de los 10 años de gestión de la Defensoría.
