El calendario marca cada 27 de marzo una celebración global dedicada a las tablas. El Día Mundial del Teatro fue instituido oficialmente en 1962, tras el éxito de una primera jornada organizada el año anterior en Helsinki, Finlandia, por el Instituto Internacional del Teatro (ITI) de la UNESCO.
Un origen con raíces en la posguerra
La elección de la fecha no es casual. El 27 de marzo coincide con la apertura de la temporada del Teatro de las Naciones en París, un festival iniciado en 1954. Este evento surgió con un espíritu de unión y reconstrucción cultural tras los estragos de la Segunda Guerra Mundial, reuniendo producciones de diversos países en un mismo escenario.
El objetivo principal de esta efeméride, desde su concepción, ha sido doble: reconocer el valor de la dramaturgia y las artes escénicas, y trabajar para que sean accesibles para el mayor número de personas posible en todo el mundo.
Argentina tiene su propia fecha
A diferencia de la celebración internacional, en Argentina el Día del Teatro se conmemora el 30 de noviembre. Esta fecha honra un hito fundacional en la historia cultural local: la inauguración del Teatro de la Ranchería en 1783.
El primer coliseo porteño
Ubicado en el Buenos Aires colonial, el Teatro de la Ranchería es considerado el primer espacio estable donde se representaron obras dramáticas en el territorio que hoy conforma la Argentina. Su establecimiento marcó el punto de partida para una rica tradición teatral que continúa vigente.
Así, mientras la comunidad teatral internacional se une bajo una misma consigna cada marzo, Argentina reserva el final de la primavera para celebrar su propia y extensa trayectoria sobre las tablas, recordando los modestos pero fundamentales comienzos de su escena.
