El conjunto balear se impuso por 2-1 en un partido vibrante, alterando la lucha por el título y sumando puntos vitales para la permanencia.
En una jornada de LaLiga caracterizada por la sorpresa, el RCD Mallorca logró una victoria de alto impacto al derrotar 2-1 al Real Madrid en condición de local. El resultado modifica la pelea por el campeonato y otorga oxígeno al equipo balear en su objetivo de mantener la categoría.
Dirigido por el técnico argentino Martín Demichelis, el Mallorca planteó un encuentro ordenado y eficaz. Durante la primera mitad, logró incomodar a un rival que, si bien tuvo mayor posesión del balón, no encontró claridad en la zona ofensiva. La apertura del marcador llegó a los 41 minutos, cuando Manu Morlanes conectó un centro desde la derecha y definió con precisión para establecer el 1-0.
En la segunda parte, el conjunto visitante incrementó la presión y buscó variantes ofensivas. Con el correr de los minutos, acumuló llegadas y encontró la igualdad a los 88, a través de Éder Militão, quien ganó de cabeza tras un envío aéreo y puso el 1-1 que parecía definitivo.
Sin embargo, en el tiempo de descuento, el equipo local aprovechó una transición rápida. A los 90+1, Vedat Muriqi apareció en el área para definir con contundencia y marcar el 2-1 final, desatando la celebración en el estadio.
Desde el punto de vista estadístico, el Real Madrid dominó la posesión y generó mayor cantidad de remates, pero careció de eficacia. El Mallorca, en cambio, capitalizó sus oportunidades con precisión y sostuvo el resultado en los momentos decisivos.
Con esta victoria, el Mallorca logra salir de los puestos de descenso y suma puntos clave en la recta final del campeonato. Para el Real Madrid, la derrota representa un traspié en sus aspiraciones, en una liga que no admite margen de error.
