La institución eclesiástica presentó una iniciativa para transformar el rol de los «naranjitas» en la ciudad, planteando su formalización como servidores públicos calificados.
El Arzobispado de Córdoba presentó este miércoles una propuesta para regular el trabajo de los cuidacoches, conocidos popularmente como «naranjitas», en la ciudad capital. En un comunicado, la institución expresó que «estamos convencidos de que la prohibición no es la verdadera solución», abogando por un enfoque integral.
La iniciativa propone reconfigurar el rol del cuidacoches hacia el de un «servidor público calificado». Para esta transformación, se plantea el uso de chaleco identificatorio, capa de lluvia, credenciales y un smartphone con datos para operar una plataforma de cobro. También incluiría contacto directo con servicios como policía, guardia urbana, emergencias médicas (107), alumbrado público e higiene urbana.
Las personas designadas se ocuparían, además, de reportar baches, luminarias apagadas, microbasurales y bocas de tormenta obstruidas, así como de asistir a turistas o personas mayores. El proyecto prevé la creación de un Registro Único de Cuidadores (RUC), que dependería de una evaluación socioambiental realizada por equipos interdisciplinarios.
Al ser incorporados, los agentes contarían con protección social, incluyendo seguro de accidentes y responsabilidad civil, acceso a la seguridad social y bancarización obligatoria. La propuesta también incluye la eliminación del cobro superpuesto con otros sistemas y la anulación del cobro en áreas no identificadas. Para espectáculos públicos, sugiere la concesión del servicio a cooperativas.
