A 140 años de la lucha por las 8 horas de trabajo, la conmemoración del Día del Trabajador adquiere un significado especial en el contexto actual.
Hace unos años, un viaje a Chicago llevó a un cordobés a conocer Haymarket, la plaza donde en 1886 se produjeron las protestas que dieron origen al Día del Trabajador. Aquella lucha por la jornada de 8 horas terminó con represión, encarcelamiento y la ejecución de cinco líderes sindicales, conocidos como los “mártires de Chicago”.
En Córdoba, ciudad de contrastes entre la Reforma del ’18 y el Cordobazo, la fecha invita a reflexionar sobre los derechos laborales. Hoy, en Argentina, la flexibilización laboral permite jornadas de hasta 12 horas sin pago de horas extras, una realidad que contrasta con el reclamo histórico de 8 horas de trabajo, 8 de descanso y 8 de ocio.
El monumento en Haymarket, pequeño y casi olvidado, simboliza cómo el tiempo puede borrar la memoria. Sin embargo, para muchos trabajadores, el 1° de mayo sigue siendo un día de reivindicación y lucha por condiciones dignas.
