Un grupo de vecinos de la comuna de San Lorenzo denunció la existencia de un basural clandestino en un predio municipal y la falta de respuesta de la Policía Ambiental.
San Lorenzo. El pasado fin de semana largo, un grupo de vecinos de la comuna de San Lorenzo —localidad colindante con Villa Cura Brochero— se organizó a través de las redes sociales para coordinar acciones junto a movimientos ambientalistas. El objetivo de la movilización es frenar la construcción de un basural clandestino en la zona, una iniciativa que atribuyen al jefe comunal, Luis Depetris.
Los afectados manifestaron su malestar con la Policía Ambiental de la provincia. Según afirmaron, se han presentado al menos veinte denuncias formales ante dicho organismo sin obtener, hasta el momento, ningún tipo de respuesta o intervención.
La problemática se concentra en un predio de cuatro hectáreas que fue adquirido por el municipio a un particular. En ese lugar se han acopiado al menos dos mil neumáticos que, de acuerdo con el testimonio de los residentes, provienen de comunas vecinas y no de San Lorenzo. Asimismo, se detectó la explotación de una cantera de áridos dentro del terreno, cuya autorización legal y destino de los beneficios económicos permanecen bajo sospecha.
Miembros de los sectores La Primavera y El Toro Muerto informaron a las organizaciones ambientales que las actividades en el predio comenzaron hace más de dos meses. Detallaron que, anteriormente, los residuos locales se trasladaban hasta Mina Clavero, pero que actualmente se arrojan en las inmediaciones de un curso de agua para abaratar costos operativos.
La preocupación comunitaria radica en que el Arroyo San Lorenzo nace en las acequias de la Pampa de Achala y es parte de una cuenca hídrica clave que desemboca en el Río Panaholma. Por este motivo, advierten sobre el inminente riesgo ambiental y sanitario que representa el basural, especialmente ante posibles crecidas del caudal.
En medio del conflicto, los vecinos reportaron la intervención de un individuo que se identificó como miembro del área de Medio Ambiente de Traslasierra bajo el nombre de «George». En registros de audio capturados por los denunciantes, esta persona admitió haber inspeccionado el perímetro exterior del lugar —el cual cuenta con candados y cámaras de seguridad— y reconoció la complejidad del escenario para una actuación de la Policía Ambiental. Ante esto, sugirió a los damnificados presentar una nota formal ante la mesa de entradas de la comuna para dejar constancia del reclamo por los olores nauseabundos y evaluar las acciones posteriores del municipio.
