El Gobierno nacional impulsa una discusión sobre los alcances del artículo 101 de la Constitución para evitar una interpelación y moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
El gobierno de Javier Milei busca proteger al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mediante un debate sobre los alcances del artículo 101 de la Constitución Nacional. La estrategia oficial apunta a evitar que la oposición interpele al funcionario y luego lo someta a una moción de censura para removerlo del cargo.
Según publicó el portal Agencia NA, el diputado Nicolás Mayoraz anticipó la estrategia oficial en sus redes sociales. A través de X, planteó que los asuntos sin dictamen deben ser habilitados «mediante una votación sobre tablas, que requiere dos tercios según el Reglamento». «Para sostener que ‘no hacen falta ni comisiones ni dictámenes, hay que reunir el quorum y votar la interpelación’ es hacerle decir a la Constitución lo que no dice», afirmó Mayoraz en respuesta a Maximiliano Ferraro.
Tras desarticular la sesión del jueves en el Senado, el equipo negociador de la Casa Rosada apuesta a neutralizar los embates del Congreso. Este martes podría haber una nueva posibilidad de avanzar en la interpelación del ministro coordinador, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
En la tarea trabajan el ministro del Interior, Diego Santilli; el armador nacional, Eduardo «Lule» Menem; la senadora Patricia Bullrich; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Si bien el Poder Ejecutivo logró desarticular la sesión del jueves en el Senado, hay algunos resquemores contra Bullrich, que hizo pública su diferencia respecto de la postura de la administración libertaria sobre la situación de Adorni. «Los mismos aliados nos dicen que es más una ansiedad de Bullrich que de ellos», precisó a la agencia Noticias Argentinas una fuente que realizó el relevamiento de los apoyos en el Congreso.
No es la primera vez que algunos miembros de la mesa política desconfían de Bullrich. Algo similar ocurrió con el trabajo legislativo para el tratamiento del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. En aquella oportunidad, la responsabilizaban de haber «ensuciado» la sesión para priorizar sus propios intereses.
Pese a las constantes gestualidades, el vínculo entre la Casa Rosada y la senadora no es el mejor. Sin embargo, su permanencia en el espacio responde a necesidades compartidas: el Ejecutivo la necesita y la legisladora al espacio.
Con una nueva edición de la mesa política sin confirmar, la semana que se inicia tendrá un mojón importante el martes en la Cámara de Diputados. En tanto, se confirma que desde el Gobierno aspiran a que el ministro coordinador brinde su informe de gestión el próximo jueves 2 de julio en la Cámara Alta.
