El accidente ocurrió en Katy, Texas, cuando un Tesla Model 3 se salió de la calzada e impactó contra una vivienda. La víctima, Martha Ávila Mantilla, murió en el hospital. El conductor declaró que usaba asistencia a la conducción.
Una mujer de 76 años, identificada como Martha Ávila Mantilla, falleció tras un accidente ocurrido en la localidad de Katy, en las afueras de Houston, Texas. El hecho se registró cuando un Tesla Model 3 abandonó la calzada, atravesó el frente de una vivienda e impactó contra la estructura. La víctima, que se encontraba dentro de la casa, sufrió heridas de gravedad y fue trasladada en helicóptero a un centro médico, donde falleció poco después.
Las autoridades del condado de Harris informaron que el conductor del automóvil, Michael Butler, declaró que estaba utilizando una función de asistencia a la conducción en el momento del siniestro. Los investigadores aún intentan determinar qué sistema estaba activado y las causas que llevaron al vehículo a desviarse de su trayectoria. Las primeras pericias indicaron que Butler no presentaba signos de haber consumido alcohol ni otras sustancias, y hasta el momento no se formularon cargos en su contra. Las imágenes de cámaras de seguridad de la vivienda forman parte de la investigación.
Tesla aportó una versión preliminar a través de publicaciones en la red social X realizadas por Elon Musk y directivos de la compañía. La empresa sostuvo que los datos registrados por el vehículo indicarían que el conductor habría acelerado de manera manual instantes antes del impacto, desactivando el sistema de asistencia, y que el auto alcanzó una velocidad cercana a los 117 km/h. Estos datos no fueron corroborados oficialmente por los organismos encargados de la investigación.
El caso reabre el debate sobre los límites de las tecnologías de conducción semiautónoma. Tanto Autopilot como Full Self-Driving son sistemas de asistencia que requieren supervisión permanente del conductor. Tesla ya enfrentó cuestionamientos similares: en 2023 realizó una actualización masiva de más de dos millones de vehículos en Estados Unidos tras observaciones de los reguladores sobre las alertas de atención del conductor. Además, distintos accidentes derivaron en investigaciones federales y demandas judiciales. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) analiza las circunstancias del episodio para determinar si la pérdida de control estuvo vinculada a un error humano, un uso inadecuado de los sistemas de asistencia u otro factor.
