Un estudio del Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible de la UNC señala que entre 2021 y 2025 creció la proporción de hogares que compran al fiado o en cuotas, se duplicaron los préstamos bancarios y aumentaron las horas de trabajo y el pluriempleo en Córdoba.
Un informe del Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), titulado «Trabajar más, llegar menos: nuevas dinámicas de la crisis actual en Córdoba», indica que la sobrecarga laboral, el pluriempleo y el endeudamiento familiar son algunos de los principales problemas que afectan a los hogares cordobeses.
El documento, elaborado por investigadores de distintas ciencias sociales, divide a la sociedad cordobesa en cinco posiciones socioeconómicas: Clase Media A, Clase Media B, Clase Trabajadora, Precariado A y Precariado B. Según el análisis, la crisis actual no se limita al desempleo, sino que «cambió las reglas de juego sobre cómo sobrevivir». La tasa de desempleo osciló entre 6,4% y 7,9% entre el cuarto trimestre de 2024 y el cuarto trimestre de 2025, en contraste con el 14,4% registrado en 2004, inmediatamente después de la crisis de 2001-2002.
El informe destaca que entre el 25% y el 30% de los hogares de Clase Media y Clase Trabajadora presentan tasas de sobreocupación laboral. Uno de cada tres hogares de posiciones intermedias y altas trabaja más de 45 horas semanales para mantener su nivel de vida. En hogares pequeños o unipersonales de clase media, con presencia significativa de mujeres y jóvenes como principales sostenes (Clase Media B), la tasa de pluriempleo alcanza el 27%.
En cuanto al endeudamiento, entre 2021 y 2025 la proporción de hogares cordobeses que realizaron compras en cuotas o al fiado aumentó del 51% al 61,9%. En 2004, ese porcentaje era del 32%. La solicitud de préstamos a bancos o instituciones financieras se duplicó en el mismo período, pasando del 8,3% al 16,8%. El nivel promedio de financiarización del consumo —que incluye uso de ahorros, venta de pertenencias, solicitud de préstamos y compra en cuotas— duplicó el valor de 2004.
El estudio señala que «todos los hogares están financiarizados, pero desde posiciones y con condiciones y efectos desiguales». En hogares de Clase Media B, el 74% compró en cuotas o al fiado, mientras que en hogares del Precariado A la cifra desciende al 50%. La proporción de hogares que recurrió a sus ahorros para cubrir gastos mensuales aumentó del 34,1% en 2023 al 39,6% en 2025; en la Clase Media B, esa proporción alcanza el 55%.
El 32,2% de los hogares del Gran Córdoba recibe ingresos de la seguridad social (jubilaciones o pensiones). En el Precariado A, esa cifra llega al 64%. Entre el 17% y el 18% de los hogares de Clase Trabajadora, Precariado A y Precariado B reciben ingresos por la Asignación Universal por Hijo (AUH).
El informe también analiza la tenencia de vivienda: el 18% de los hogares de Clase Media A recibe ingresos por alquileres, mientras que el 61% de los hogares de Clase Media B y el 44% del Precariado B son inquilinos. En la Clase Media A, el 17% pidió préstamos a familiares; en el Precariado B, esa cifra asciende al 35%.
El documento concluye que «la crisis no solo ha transformado nuestro modo de sostener la vida. También ha vuelto problemáticamente insostenible la gestión de nuestra economía». Según los investigadores, la sobreexplotación, los malabares financieros y el endeudamiento reemplazan la provisión pública de bienes como educación, salud o vivienda. «El avance de las finanzas en nuestro presente no es señal de progreso, sino de una desigualdad dinamizada, reorganizada, acelerada y de una supervivencia que está llegando a su límite», finaliza el informe.
