El músico y productor Gustavo Santaolalla ofreció una cena maridada con los vinos de su bodega Cielo y Tierra en el restaurante El Mercado del Faena Buenos Aires Hotel. En la previa de su presentación en el Teatro Colón, el ganador de dos premios Oscar detalló su vínculo con la vitivinicultura, que inició hace más de 25 años en Mendoza.
El músico y productor Gustavo Santaolalla ofreció una cena maridada con los vinos de su bodega Cielo y Tierra en el restaurante El Mercado del Faena Buenos Aires Hotel. El evento se realizó días antes de su presentación en el Teatro Colón, como cierre de su Ronroco Tour, gira que incluyó conciertos en Europa, Asia y Latinoamérica.
Durante el encuentro, Santaolalla sostuvo que su interés por el vino está relacionado con su interés por la comida. Afirmó que su madre y su mujer son grandes cocineras y que él también cocina. Declaró que su acercamiento al vino fue similar al que tuvo con la música: «Fue una cosa de ir aprendiendo a través de distintas experiencias».
Consultado sobre el inicio de su proyecto vitivinícola, Santaolalla explicó que surgió mientras producía a Orozco Barrientos en Mendoza. Señaló que junto a su equipo decidieron avanzar con la elaboración de vino «siempre con la búsqueda de la excelencia y siempre con la inocencia, siempre jugando». Aclaró que no quería hacer un vino de celebrity y que prefiere que el público valore el producto por su calidad. Mencionó que el músico Gael García Bernal le escribió para contarle que estaba tomando un vino que le parecía excelente y que al leer la etiqueta descubrió que era de su bodega.
Santaolalla indicó que el manejo de la viña tiene componentes creativos y que cada decisión, como la poda, la plantación o la cosecha, modifica el resultado final. Destacó su conexión con Juan Carlos Chavero, enólogo de Cielo y Tierra, y afirmó que buscó vinos con identidad propia, sin seguir modas. Sostuvo que tanto en la música como en el vino prefiere mantenerse fuera de las corrientes dominantes: «Nunca me gustó ser parte de la manada».
El músico informó que el proyecto vitivinícola tardó aproximadamente cinco años en concretarse y que finalmente salieron tres vinos, los cuales obtuvieron medalla de oro en un concurso poco después de su lanzamiento.
Además del vino, Santaolalla se refirió a la creación de un perfume junto a la firma Fueguia 1833. Contó que el producto, denominado Ronroco, incluye 75 ingredientes, entre ellos resina de copal, y que fue desarrollado en Milán. Explicó que la idea era capturar la esencia del ronroco, instrumento andino que utiliza en sus presentaciones.
Respecto de sus próximos proyectos, Santaolalla mencionó que trabaja en un musical basado en El laberinto del fauno, escrito junto a Paul Williams, que espera estrenar en Londres el año próximo. También expresó su intención de escribir una ópera y de incursionar en dirección, actuación, pintura y dibujo.
